SPACE IS THE PLACE / THE PLACE IS SPACE 2022-2023
Space is The Place / The Place is Space es un programa de Bulegoa z/b que tiene como objetivo analizar el papel del arte como práctica crítica que ofrece herramientas para parar, mirar y situarse en el mundo, para generar situaciones e imaginar modos de vivir y producir espacio.

Urak dakar, la edición de 2022-2023 de Space is The Place / The Place is Space, pretende explorar el potencial de una situación de encuentro para generar experiencias compartidas y espacios de posibilidad. Asimismo, propone trabajar con la imaginación, la ficción y la memoria inscrita en los cuerpos como medios con los que especular y producir nuevas representaciones que desordenen los relatos construidos sobre la historia y nos ayuden a recolocarnos en el momento presente y a imaginar otros momentos por venir.

PROGRAMA
Urak dakar, la edición de 2022-2023 de Space is The Place / The Place is Space, cuenta con tres momentos: cuatro talleres dirigidos por artistas y realizados entre marzo y octubre de 2022, unos encuentros celebrados el 18 y el 19 de noviembre de 2022 y una exposición entre febrero y marzo de 2023.

Los cuatro talleres están conducidos por Raúl Domínguez, Jeleton, Marion Cruza Le Bihan y Aitor Izagirre y Tripak respectivamente. Cada uno de ellos se aborda desde las metodologías y los asuntos propuestos por las artistas invitadas. Las personas participantes en los talleres pertenecen a distintas generaciones, no están necesariamente relacionadas con el ámbito del arte y se han acercado a cada taller desde la curiosidad y el deseo de compartir experiencias.

Los encuentros de noviembre de 2022 y la exposición de febrero-marzo de 2023 tienen como objetivo dar continuidad a los procesos iniciados durante los cuatro talleres, así como albergar otras voces y propuestas. Para la realización de los encuentros y la exposición, hemos elegido el Bizkaia Aretoa, el paraninfo de la Universidad del País Vasco, EHU/UPV. Este edificio se encuentra situado en Abandoibarra, epicentro de las transformaciones urbanísticas que a finales del siglo XX produjeron el conocido como “efecto Bilbao”, un antiguo enclave industrial portuario que en la actualidad aloja toda una serie de equipamientos destinados a la provisión de servicios.

URAK DAKAR
Una ría no es un río. Es un lugar de encuentro. Encuentro de aguas. Las del río que sigue su curso, las de la mar que penetra en la costa.

En un punto concreto, el río deja de ser río y se convierte en una penetración de la mar en la tierra, una ría. Esa lengua de agua salada está sometida a la acción de las mareas. Cuando estas suben, parece que el agua marchara contracorriente, que el tiempo y las fuerzas de la gravedad corrieran contra toda lógica, marcha atrás, como en una moviola. Esta contradicción es aparente. Una ría no es un río. Ya sea corriente arriba o corriente abajo, las aguas siguen fluyendo.

Las fuerzas de atracción gravitatoria de la luna y del sol son las que producen y rigen los ritmos de las mareas de una ría. El tiempo al que pertenecen es cíclico. Las mareas no distinguen entre pasado, presente y futuro, las dimensiones del tiempo lineal.

Mientras las aguas de la ría de Bilbao se someten a los ritmos cíclicos de las mareas, sus riberas lo hacen a las imposiciones del tiempo lineal o histórico. Donde hoy, en la zona conocida como Abandoibarra, se alzan el museo Guggenheim-Bilbao, el palacio Euskalduna, el paraninfo de la Universidad del País Vasco, la biblioteca de la Universidad de Deusto, la torre Iberdrola, el centro comercial Zubiarte, un hotel Meliá y varias residencias de lujo, hace treinta años había un astillero, una línea ferroviaria, una terminal de contenedores, unos almacenes y varias grúas de carga y descarga. Tiempo antes, a principios del siglo XX, algunas de estas instalaciones portuarias convivieron con el primer campo de fútbol –improvisado– de la ciudad, el cementerio británico, una pista de aterrizaje y, décadas más tarde, un asentamiento de chabolas levantadas por personas venidas a la ciudad en busca de trabajo desde lugares como Andalucía, Extremadura y Galicia.